domingo, 25 de noviembre de 2007

sábado, 3 de noviembre de 2007

sábado, 20 de octubre de 2007

The United Teendom of Ceretania.

Ni siquiera se preguntaban qué hacían en aquel lugar, oscuro y húmedo, alejados de cualquier forma de civilización conocida, a millas de distáncia de lo que hasta aquel mismo momento habían considerado su hogar. Ahora pertenecian a otro estado de conciencia y de verdad, pudiendo juzgar así los actos de todos los demás, marcando pautas a seguir en todo momento porque ellos ya no eran los comodines de turno. Sin lugar a dudas, todos ellos, jóvenes, individuos a medio camino entre la niñez y la madurez, llevaban en sus espaldas la pesada carga de la herencia de toda una generación. Por eso se encontraban en medio de un bosque, junto a un búnker de la Guerra Civil que había servido tanto de refugio para mujeres y niños como para atrincherar a las decenas de soldados que resistieron justo antes de la derrota. De aquel modo hermanaban el pasado histórico con su futuro inmediato, tratando de entender el funcionamiento de la realidad, usando como referencia la misma esencia humana conocida: el sufrimiento emocional, físico y espiritual constante. Por aquel entonces ellos ya sufrían, y ya llevaban muchos años haciendolo, por eso habían decidido paliar el dolor con emociones distintas a las siempre sentidas por cada uno de ellos, los minúsculos hijos del mundo, los indudables muchachos de Ceretania. Habían crecido frente a pantallas de televisión, padeciendo el continuo ataque publicitario. Habían tenido que pasar de Beta a VHS y de éste al DVD y más tarde al Blu-Ray o el HD-DVD, pero también vieron la muerte del Vinilo, la aparción del cassette y su posterior subtitución por el CD. Pero ahora usaban MP3 y descargaban el material de internet. Si querían no tenían porqué salir de sus casas para comprar ropa, comida o distracciones. Habían aprendido a vivir en espacios reducidos, inspirados en los armarios dormitorio de los chinos o los japoneses cuyas representaciones más importantes aparecían en series anime de dichos países. Gracias a la explosión del consumismo habían crecido adorando el capitalismo y aprehendiendo como positivos los valores que los demás, los adultos, desechaban, convirtiéndose en recicladores de ideas y movimientos.
Se habían reunido para hacer lo contrario a todo lo que les habían inculcado. Habían rellenado el búnker con mantas y colchones envueltos en telas y plásticos. Se habían colocado velas por doquier consigiendo una más que aceptable cantidad de luz. Habían llevado una nevera de viaje y la habían llenado con cava, limoncello y tequila. Tampoco habían olvidado instalar un pobre equipo de música que emitía un pitido constante impidiendo disfrutar de todas las canciones . Habían pasado muchas días preparando la reunión, y ya la tenían lista. No habría más demoras ni más arrepentimientos porque se habían reunido para amarse, para pasar toda la noche amándose.
Chicos y chicas, chicos y chicos, chicas y chicas. Sin reglas, sin sarcasmos oscuros a su alrededor, sin la necesidad de justificar hasta el hecho de respirar. Aquella noche fue íntegramente suya. Ellos habían creado un reino de adolescentes y reinaron sólo una noche, pero reinaron juntos, ombro con ombro, sudor con sudor. Disfrutaron de sus riquezas toda la noche pero cuando los rayos del sol empezaron a juguetear con el oscuro cielo de Ceretania, el sexo se acabó. Dejaron lo que estaban haciendo y se dedicaron a observar el regalo de un amanecer temperado y una buena compañía. Hablaron de sus vidas y de sus nuevos proyectos y todos observaron que algo había cambiado. Las cosas parecían tener una perspectiva más, era como si un nuevo mundo de formas y colores apareciera frente a sus rostros por primera vez en toda su corta vida. La brisa matutina les aportó paz y desasosiego, y se durmieron los unos junto a los otros.
Después de aquello no volvieron a coincidir, nunca más. Cada uno tomó las decisiones que tenía pendientes y se dedicó a hacer su vida, a fabricar un nuevo reino, uno sin compartir, su reino.

sábado, 13 de octubre de 2007

Bienvenida a la República Independiente de tu Casa.

Quan torni diumenge ja em trobaré amb una persona a la qual dir "hola" al entrar per la porta i que farà que cuinem amb davantal. Com se sol dir, que nos vaya bonito.

viernes, 12 de octubre de 2007

La droga del Amor.

Sophie quiere popper. Ha pasado el último mes de su vida clamando a los cuatro vientos que quiere probar el popper, y , a causa de ello, ahora quiere probarlo. No se puede evitar, mas nadie lo quiere evitar. Una fauna acelerada de sibaritas nocturnos se arremolina alrededor de la aturdida muchacha, la joven extasiada que les sirve a ellos de entretenimiento pasajero y fugaz. Carcajadas por doquier, silencios rotos por estruendosos chillidos, como de cría de rata o buitre. Sophie recibe la droga de la mano de Banana Scream, el puto DJ de mierda que ha tocado esta noche, en el club, a quilómetros de distancia de donde nos encontramos ahora mismo. No puedo creer que esté aquí, en un almacén de productos para la limpieza del automóvil, en mitad de un vacío relativo, un desierto de tiempo. No es de día ni de noche, y Sophie se ríe a carcajadas como el resto de la gente y sólo yo sé que se ríe porque va a poder drogarse. Me gustaría poder ahorrarle el mal trago y sacarla de aquí a rastras, sujetándola virilmente por la cabellera demostrándole que estoy aquí para lo que haga falta. Ahora recuerdo que esta tarde, la tarde pasada, había dejado el billetero en la lavadora, si lo hubiese recordado antes no estaríamos ahora aquí. El local es demasiado pequeño para esta gente y sus carcajadas de hiena, como las de las hienas de aquella película Disney en que un niño león perdía a su padre león que resultaba ser un rey, creo que se llamaba el Libro de la Selva, pero da igual. No cabemos todos aquí, además, creo que el ego de Sophie corretea por aquí sin parar y me ha pisado el pie un par de veces, un delante de Brad el rubiales y otra junto Amber y la bollera de la Côte d’Azur que se ha pasado la noche mirando mi entrepierna entre fascinada y asqueada. De pronto, y arrancándome de mis cavilaciones de genio chiflado, Sophie me coge un brazo y me arrastra hacia un pequeño lavabo que hay junto al mostrador. Saca la botellita de entre sus pechos, del canalillo, donde se unen las dos copas del sostén, y la coloca sobre la cisterna. Me mira, mira a Banana Scream, y levanta un poco la cabeza y se mira en el espejo. Me vuelve a mirar, le vuelve a mirar a él, y abre el frasquito del tamaño de una pila AAA que contiene unas diez dosis de popper, nitrito de amilo, vasodilatador que teóricamente no debería afectar al Sistema Nervioso Central pero que aún así, en determinadas ocasiones, lo hace. Sophie se pone en pie y se quita las bragas, que llevaba puestas encima de las medias por si tenía que quitarse las bragas.

-Preparaos para la droga del amor- dice con voz suave pero determinante.

Esnifa, o inhala, o lo que coño quiera que haga, y cae en blanco. Una caída en blanco es cuando una persona pierde toda noción de consciencia pese a tener todos los sentidos del cuerpo a pleno rendimiento. Seguidamente sonríe y le pasa la botellita a Banana Scream, que no cae en blanco pero que esboza bajo sus gafas de sol una enorme sonrisa de placer extremo. Me pasa la botellita. Miro el borde del cuello y las arrugas del cristal del frasco y asomo un ojo, a una distancia de seguridad más que cautelosa, al interior de éste, logrando observar lo que parece arenilla para gatos. Levanto la mirada y me encuentro a Banana Scream lamiendo las nalgas de Sophie a través de las medias agujereadas, mientras ella se entretiene olfateando la ropa interior que hace menos de un minuto llevaba puesta. Que no me jodan, ni drogas ni milagros, iban muy calientes y han puesto la droga como excusa para lo que creo se va a convertir en escatología, y parece que me han invitado para hacer un trío, pues ya se pueden olvidar. Me levanto y salgo al mismo tiempo que tiro la botellita de popper al bolso de Sophie. Me dirijo al centro del almacén y me pongo a charlar con Amber. Con un poco de suerte, en unos diez minutos Sophie y Banana Scream habrán desalojado el baño y yo estaré en él folládome a la lesbiana de Côte d’Azur. Ya lo visualizo, ella abierta de piernas esnifando popper y chillando a su oreja: “¡Sé que te gusta, cerda!”.

sábado, 6 de octubre de 2007

Mandalas: "The More I Try".

No one changes, why I'm so selfish?

domingo, 30 de septiembre de 2007

sábado, 22 de septiembre de 2007

martes, 11 de septiembre de 2007

Toilet Germs!

Per a tots aquells que en algun moment de la seva vida han acceptat davant dels meus nassos que són pro-americans. Aviam si ara algú em diu que EEUU no és un país controlat per la por, la paranoia i la difusió de una informació selectiva. "És bo per a tu, és bo per a Amèrica", mare de déu, s'ha de ser burro. Tot i que no estigui massa a favor dels USA també he d'admetre que aquest video no té preu, sobretot el moment number 1 i number 2.

sábado, 8 de septiembre de 2007

Un Gran Dia.

En Tom està fart de sentir a tothom parlar del gran dia constantment, quan ell ja és prou conscient com per saber que el gran dia, el dia en que tot ha de canviar, s'acosta. Però que n'haurà de fer en Tom amb aquest dia? Serà un dia més aviat normal o més aviat memorable? Tindrà repercusions? Que potser algú en parlarà, d'aquest gran dia? En Tom porta anys sentint tothom parlar del gran dia i ja n'està fart. Està fart de llevar-se i sentir la mare a la qual no pot abandonar a la carretera com a un gos recordant-li que algun dia s'haurà de preparar pels canvis. Està fart de sortir de casa sentint al seu veí i amic de la infància dient-li que el gran dia arribarà. Està fart que a la feina li adverteixin que el gran dia a d'arribar. Està fart d'haver de pensar en el gran dia mentre esmorza, dina, sopa, treballa i es dutxa. Ja no vol somiar amb el gran dia, ni fer previsions poc encertades. Està cansat d'haver de sotmetre's al moment que encara ha d'arribar.
Les cirsumstancies fan pensar a en Tom sobre la condició del seu gran dia. Per què ha d'ésser tant important? Que potser algú en parlarà? Però per molt que hi doni voltes sempre acaba arribant a la mateixa conclusió. El gran dia, el dia en que passarà de nen a home, no serà tant gran, trascendental o important com tots deien al principi.
Porta tants anys sentint a parlar del gran dia que ja no vol que aquest dia arribi, perquè ara, anys i anys han passat, i en Tom s'adona que a causa de la seva fixació amb el gran dia no ha viscut en tot aquest temps tot el que hauria d'haver viscut. I pensa que si creiés en la resurrecció aniria immediatament a suicidar-se per tal de començar de nou.

Everything in its Right Place by Radiohead.

viernes, 7 de septiembre de 2007

Way you Walk by Papas Fritas.

m'agra molt, i el video és fenomenal.

Oh Mandy by The Spinto Band.

Aquesta li he d'agrair a la Ivette.

Grrrr...Fotolog (Registered Trademark).


Porto una mitja hora intentant actualitzar el meu Fotolog (www.fotolog.com/cinemarandee) i mitja hora porta el meu navegador d'internet anunciant-me que Internet Explorer no pot mostra-me la pàgina. Què vol dir que no pot? ës absurd que la tecnologia acabi provocant més problemes dels que soluciona. Podría entendre que el senyor Explorer no pogués mostra-me la pàgina perquè acabés de morir un ésser estimat o perquè ha enganxat una grip colossal, però quelcom em fa pensar que aquest no és el cas. I tenint en compte aquest detall, que és impossible que un programa informàtic tingui problemes personals, no puc sinó pensar que l'empresa que ha esdevingut multinacional i que es fa anomenar Fotolog m'ha vengut la moto equivocada, o bé que m'ha agafat mania per algun fet que desconec. No ho entenc. No entenc perquè porto mitja hora intentant dur a terme una tasca que no hauria de robar-me més de dos minuts del meu preuat temps. Però el veritable problema no és l'estona perduda, és l'impotència de sentir la necessitat d'actualitzar. Ara em resulta difícil no pujar una fotografia diariament. És el meu petit ritual, arribar a casa i actualitzar. Però per què? Per què ho continuo fent si de tota manera no m'ajudarà a enriquir-me com a persona ni a créixer. És absurd, però cert. I com que porto mitja hora per pujar una puta foto i no m'ho permeten per motius desconeguts, decideixo penjar-la al blog, com si aquesta pàgina fos la metadona per a la meva addicció.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Godspeed you! Black Emperor.

Sempre m'he mostrat una mica divergent pel que fa a la música exclusivament instrumental. Fins ara només era capaç d'escoltar determinades peces composades directament pel cinema o que haguessin suposat una inspiració per altres artistes dedicats a la música de gènere. I va ser en una banda sonora, la de la fantàstica pel·lícula de Danny Boyle 28 days later... , que vaig acabar escoltant Godspeed you! Black Emperor, una banda de música alternativa que es dedica exclusivament a la vessant instrumental. Degut a la flexibilitat i el lirisme de les peces exclusivament instrumentals, el grup posseeix pistes de fins a vint-i-cinc minuts de durada, de potència i ritmes inclassificables.
Ara bé, que m'ha aportat aquest grup per a canviar la meva idea sobre la música instrumental? Doncs el simple fet, i que trobo que tot tipus de música haurien de posseïr, que és capaç de transmetre l'energia que tenen, el contingut apocalíptic i atòmic de la música del món modern, música que si hagués de ser acompanyada per imatges, serien imatges de desolació, pèrdua, frustració i caos, el caos humà. Música actual.

East Hastings.

Què passaria si al final dels temps només quedessim en peu els homes? Què passaria si totes les guerres, totes les accions dispensables haguessin malmès de mort el nostre món, el planeta, la realitat? I si tota esparança de futur estigués en les nostres mans? I si tot depengués de nosaltres? La cagariem? Podriem arribar a ser herois? Penso en les mans desnodrides dels nens que moren diariament, veig en el meu cap la perserverança de les grans companyies i els quantiosos capitals en conquerir fins l'últim mil·limentre de terra. Puc sentir la pressió de la contaminació, i com el batec de la vida s'esvaeix lentament, infectat. El batec infectat d'un món. Plors, llàgrimes, sang, bacteries que infecten un cicle líquid d'energia en constant transformcaió. Enormes embassaments fets d'homes aturant l'erergia que flueix, com castors fent preses. I si fossim l'última esperança? I després dels homes ja no quedés res?

viernes, 24 de agosto de 2007

povidona iodada

Els diumenges son el millor de la setmana perquè té la casa per ell sol i pot fer tot allò que no pot fer mentre hi ha algú habitant la casa amb ell, el que estrictament s'anomena conviure. Per aquest motiu, quan arriba diumenge frisa per gaudir de la solitud. es lleva d'hora, esmorza Kellog's Special K per regular la seva quantita de fibra diaria, posa la cançó Love Buzz de Nirvana a l'estereo i es dutxa mentre la veu que surt per l'amplificador li diu que es la reina del seu cor. Tot seguit es vesteix amb les seves millors robes: uns texans de segona mà, una samarreta de "L'estiu és teu" i un jersei de punt que li havia fet la iaia abans de morir.
Comença el a passejar per els interminables passadissos de la casa i es frega amb les parets, sentint la plasticitat de la pintura acrílica a la seva pell. Quan es cansa de caminar s'asseu davant l'ordinador i descarrega pornografia de tot tipus i de tota mida. Es masturba un parell de vegades, cadascuna amb el seu corresponent període de repòs. Es depulla completament i torna a passejar per la casa, fent exactament el mateix que ha fet abans però totalment nu. Li agrada sentir les parets, les parets que no el deixen marxar. El contacte amb el material sòlid el recomforta perquè sap que mentre estigui sota el sostre de la casa res ni ningú no el podran mai ferir.
Només els diumenges es considera feliç, per aquest motiu celebra el seu estat d'ànim. Es tanca al lavabo i agafa del segon calaix del moble que penja de la paret una petita eina de treball. Està llest. Enfonsa la punta de les tisores al seu mugró dret i sent com el dolor físic l'ajuda a metabolitzar el seu dolor emocional. Es com fer neteja dels patiments. Remena una mica el metall dintre del seu cos i quan la sang comença a pudir a tota l'estança enretira les tisores del seu pit i obre el tercer calaix del moble penjat. En treu una petita ampolla de povidona iodada i n'aboca quasi la seva totalitat al seu mugró dret. Ara tot es una barreja de groc i vermell, com un orgsme de colors ocres. El fred arriba; es posa un apòsit i es torna a vestir, perquè aviat serà dilluns i ja no queda temps per ser feliç.

lunes, 13 de agosto de 2007

La triste y efímera vida de un oso de peluche.

Los ositos de peluche ya no se llevan. Vamos, no se llevan nada. Todos los osos de peluche en proceso de fabricación en la actualidad tienen un destino ya fijado; después de salir de la enorme fábrica Taiwanesa, en la cual niños de la edad de nuestro querido infante Froilán De Todos Los Santos (eing?) han estado trabajando laboriosamente en esas pequeñas piezas de tela, pasarán a formar parte de los fondos de armario, de las cajas en los patios, de los baúles casi olvidados de la clase media del primer mundo.
A menudo se regalan peluches a los recién nacidos bajo el falso pretexto de que el neo nato necesitará compañía en su nuevo viaje, pero el verdadero motivo de tan dichoso obsequio es su asequible coste. Podemos encontrar osos de peluche a partir de 3 €, y su precio suele oscilar entre esa cifra y la de 100€. Evidentemente, los podríamos encontrar más caros, siempre teniendo en cuenta qué es exactamente lo que queremos demostrar con el osito. Si queremos demostrar ternura, no hará falta gastarse más de 14 o 15€, pero si queremos fingir amor desmesurado tenemos que fijarnos en tamaños desmesurados y por lo tanto nuestra targeta de crédito también sufrirá las consecuencias de los extremos. Cuánto más suave sea el oso mejor, de ese modo el niño puede impostar agrado durante los minutos que dure la entrega del regalo. Pero en realidad, al niño no le habrá gustado, en absoluto. Lo aborrecerá en cuestión de días, y la madre se verá obligada a recoger el peluche del suelo día tras día, hasta que su paciencia de progenitora vocacional se acabe y el peluche sea guardado en un cajón grande. Más tarde será trasladado a un cajón más pequeño y lo colocaran dentro de éste de manera desordenada, pillandole la pata cada vez que alguien cierre. Al final, y puede que después de un par de mudanzas, el oso ya será un vago recuerdo que permanecerá solo y frío en una caja.
Con un poco de suerte, el peluche será metido en una bolsa de ropa para beneficencia, y acabará volviendo a su hogar, Taiwán, dónde los hijos de aquellos niños que le crearon lo compartirán. Jugarán con él, y le querrán. Le querrán tanto que le separaran las extremidades y la cabeza, para que así cada niño pueda disponer de un pedazo de su querido peluche cuando le plazca.